lunes, 19 de mayo de 2008

EXPOSICIÓN AUDIOVISUAL ITINERANTE: "LOS HIJOS NEGADOS" DE LÁZARO BALDÉS

LA EXPOSICIÓN ITINERANTE "LOS HIJOS NEGADOS" DE LÁZARO BALDÉS, que se inauguró el pasado viernes en la semana cultural de del Distrito 6 de LA CRUZ DE HUMILLADERO DE MÁLAGA, estará expuesta a lo largo de los siguientes meses en distintos puntos de la provincia de Málaga. En breve sabremos lugares y fechas.


Felicidades Lázaro por tu excelente trabajo.

domingo, 18 de mayo de 2008

Convocatoria para la asamblea constituyente de la nueva plataforma europea por los derechso de la infancia.

Asamblea Constituyente: Sábado, 24 de mayo de 2008 a las 16.00 horas, en Valencia (el lugar exacto se comunicará en los próximos días).

Estimadas/os compañeras/os,Os invitamos a participar en la asamblea constituyente de una nueva macroestructura dentro de nuestra lucha por los Derechos de la Infancia y por la Igualdad de Derechos entre los progenitores separados/divorciados.La nueva Plataforma Europea será la organización sucesora de La Plataforma por la Igualdad y la Custodia Compartida que hasta la fecha mantenía un perfil puramente interautonómico aglutinando exclusivamente a asociaciones y federaciones del ámbito nacional español.Sin embargo, dicho planteamiento se ha visto superado por el surgimiento y la consolidación paulatina de la Confederación Estatal de Asociaciones de Madres y Padres Separados que, en la actualidad, integra de forma cada vez más representativa a las diferentes federaciones autonómicas de España y demás asociaciones y agrupaciones que se han adherido a ella.
En la actualidad, La Confederación Estatal, presidida por Justo Sáenz, ya juega un papel integrador significativo dentro de nuestro colectivo a nivel nacional. Efectivamente, dicha macroestructura se caracteriza por su papel dialogante y cooperativo con los diferentes partidos políticos y con las autoridades autonómicas y estatales.
La Plataforma Europea por los Derechos de la Infancia, si bien considera que el rol de La Confederación Estatal es de suma importancia estratégica, surge a su vez a raíz de una doble inquietud: la necesidad imperiosa de organizar y financiar una campaña de accionismo permanente y mediáticamente llamativo, según el modelo de otras organizaciones internacionales como Greenpecae y Amnesty International, por un lado, y, por otro, la convicción de que nuestra lucha reivindicativa podrá adquirir mayor peso y eficacia trascendiendo las fronteras nacionales de un mero país. Múltiples acciones paneuropeas, como por ejemplo en la actualidad la de Sabine Van Der Elst ante el Parlamento Europeo, son la prueba más evidente de esta nueva y prometedora evolución.La Plataforma Europea por los Derechos de la Infancia, en un principio, no será una organización jurídicamente formalizada, sino una macroestructura flexible, dinámica y sin jerarquías establecidas, contando con células de activistas, grupos de trabajo y tres portavoces electos en cada país que se adhiera a ella. Estará formada por integrantes voluntarios para las diferentes labores (envío de notas de prensa y comunicados, acciones reivindicativas a realizar dentro y fuera de España, organización interna y coordinación con otras entidades involucradas en esta lucha).Su epicentro será España, por lo cual nuestras reivindicaciones más acuciantes no podrán ser otras que las siguientes:1.- Derecho primordial de los/as hijos/as de progenitores separados/divorciados a seguir teniendo por IGUAL tanto a la figura materna como paterna en su vida cotidiana y en su educación y formación de su personalidad e identidad cultural.2.- Cambio profundo de la legislación actual respecto a La Violencia Doméstica. Repudiamos La Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género siendo ésta manifiestamente discriminatoria, inconstitucional, ineficaz y, sobre todo, perjudicial a los intereses de de los menores para una solución pacífica y razonable de los conflictos intrafamiliares. Repudiamos, además, el mismo concepto de "Violencia de Género" ya que éste responde más a una ideología aberrante del feminismo extremista que se ha instaurado en la España de hoy que no a una realidad de la actual sociedad española.3.- Persecución jurídico-legal de todo progenitor y/o autoridad judicial y/o administrativa que impide y/o obstaculiza una relación paterno-filial fluida y continua tal como lo establecen todas las Convenciones Internacionales sobre los Derechos de la Infancia.4.- Derecho del Menor a una educación y formación alternativas a los parámetros impuestos institucionalmente.Espacio en blanco5.- Una nueva alarma social por el continuo deterioro de los Derechos más fundamentales y sagrados de cualquier niño/a: tener un padre y una madre por igual; disfrutar de una infancia sana y feliz; vivir en un medio ambiente intacto; no estar sistemáticamente sometidos la presión consumista y materialista de la actual sociedad occidental; no ser explotados o instrumentalizados en beneficio de los adultos.Pues bien, para todas aquellas asociaciones y demás entidades, y a las personas en general que quieran adherirse a este nuevo proyecto de Plataforma de Accionismo Reivindicativo Internacional, les rogamos de acudir el 24 de mayo del 2008 a las 16 horas a Valencia con una maleta llena de propuestas...(Hasta la fecha, han confirmado su participación más de 30 asociaciones o personas no asociadas de toda España. Asimismo, la mayor asociación italiana, PAPA SEPARATI ONLUS NAZIONALE, ya se ha adherido a La Plataforma Europea).


Richard Monteghepardi.
Tel. 62 804 11 25Francisco Fernández Cabanillas.
Tel. 60 638 93 57Carlos Juárez. Tel. 64 645 52 46

martes, 13 de mayo de 2008

LAS MUJERES JUSTAS Y LOS HOMBRES HONESTOS

LAS MUJERES JUSTAS Y LOS HOMBRES HONESTOS
domingo 11 de mayo de 2008
plafecom.blogspot.com/2008/05/cartas-al-director-publicadas.html07/05/2008
Hoy en día, una mujer puede concebir y parir sin unirse sentimentalmente a ningún hombre. Nadie la señalará ya con el dedo.No obstante, si decide formar una familia biparental, debe saber que el padre de los menores tiene respecto a ellos exactamente los mismos derechos y obligaciones que ella.Por eso, ambos progenitores deben repartirse las tareas domésticas y todas aquellas relativas al cuidado y crianza del hijo común.
Parece obvio. Sin embargo, deja de serlo cuando el vínculo sentimental se rompe.De repente, muchas mujeres:1.-se autoerigen en las únicas que pueden realizar las tareas que compartían con su pareja,2.-exigen la guarda y custodia exclusiva de sus hijos,3.-se oponen a la custodia compartida con virulencia, y4.-acusan en falso a su esposo (ante un Juez y ante quien quiera oírlas) a fin de que éste apenas se relacione con los hijos comunes.
A esas mujeres quiero hacerles la siguiente reflexión:Pensad que habéis tenido un bebé, lo habéis amado, alimentado, y visto crecer, y que, de repente, os lo quitan para siempre y sólo os lo dejan ver unas cuantas veces a la semana. ¿No es desgarrador? Eso es lo que estáis haciendo vosotras con vuestros ex maridos.
Queridas congéneres: ya que la Justicia os lo pone fácil, excluid a los padres de la educación de sus hijos, dejadles en la más triste de las miserias: la miseria emocional, y estaréis contribuyendo a una nueva (pero no menos sádica) injusticia social, y a que, en el futuro, siga sin ser posible la igualdad entre géneros.
Creo que las mujeres justas debemos dar la mano a los hombres honestos y ayudarles en su actual lucha por la igualdad.Ser capaces de ello es homenajear a las mujeres que fueron (y/o son) sometidas a los hombres.Es ser dignas herederas de lo que nuestras madres y abuelas consiguieron, cogerles el relevo.Es enseñar a nuestras hijas que son iguales a cualquier hombre.
Si no somos capaces de eso, no creemos en la igualdad: no nos distinguimos de los hombres que nos discriminan y nuestra identidad femenina es la gran mentira de esta era. ¡No lo consintamos! Mujeres, os reto a defender la igualdad: el padre y la madre tienen el mismo derecho/obligación a criar y educar a sus hijos. Y esos hijos, también tienen derecho a ello.
Compartiendo la custodia con los hombres, nosotras podremos desarrollarnos en todos los ámbitos (no sólo como "amas de cría"), en igualdad de condiciones que ellos.¿Acaso no es eso lo que defendemos? Yo, sí.Seamos justas y la Historia nos tratará con justicia. Nuestro complejo de España rancia y reprimida actúa sin piedad sobre la ciudadanía y sobre los poderes públicos, sobre las leyes y su aplicación, e incluso, sobre la "creación" de ministerios.
Ahora, la moda es ser "progre" y feminista radical. Lo que ya está pasado de moda es la verdadera igualdad entre géneros: la mujer, vapuleada durante siglos, ejerce su venganza social, haciendo valer su supremacía.
Pero, hay límites ¿o no? Algunas mujeres han visto en el dolor de otras (maltratadas, asesinadas, y un amargo etcétera) su oportunidad de utilizarlo de bandera, expropiándolo sin Junta de Compensación y atrincherándose en ideas paradójicamente "carcas" (disfrazadas de "progres") dado que, cuando esas mujeres se divorcian, no quieren ser iguales a los hombres: ellas son las únicas que pueden ostentar la guarda y custodia de sus hijos, al grito de "nosotras ´lo´ parimos, nosotras nos ´lo´ quedamos".
Y ¿quién grita por los niños?Yo soy mujer y hoy quiero gritar. Quiero que los derechos de los niños estén por encima de los de los adultos; que nadie se crea propietario de sus vidas.Porque es justo que esos angelitos estén con su papá, entre semana, más de seis horas.Y que esos "papás" valientes que -aun siendo víctimas de la difamación falaz- luchan por la custodia compartida, a pesar de la ley, vean crecer a sus hijos en igualdad.
Son auténticos padres-coraje que aman a sus hijos (en vez de amarse a sí mismos a través de ellos). ¿Por qué tras el divorcio ya no pueden ser "iguales"? (...)
Yolanda Marroig Pons.Palma

lunes, 5 de mayo de 2008

FEMINISMO Y CUSTODIA COMPARDIDA


Ha llegado el momento de renovar el debate sobre la custodia compartida, lastrado en inercias y estereotipos engañosos.

Flaco favor se nos hace si seguimos concibiendo la crianza como un territorio preferentemente femenino por naturaleza.

Àssun Pérez Aicart, coordinadora de la Plataforma Feminista por la Custodia Compartida y María Sanahuja, ex juez decana de Barcelona, reflexionan sobre el tema en un artículo publicado en el Mundo (edición Catalunya)

La Ley de Divorcio de 2005 deja en manos de una parte la decisión de permitir a la otra participar en igualdad de condiciones en la crianza de los hijos comunes. Esto significa que hay una parte a la que el sistema reconoce el derecho de ser a la vez Juez y parte. Lógicamente este derecho de veto es tal porque la parte a la que le interesa que el Juez deniegue la custodia compartida suele ser la que se sabe "ganadora" de antemano, la que sabe que obtendrá la custodia en exclusiva por una razón de "género".

En este punto es donde aparece, en relación con la custodia compartida, la cuestión feminista de una manera totalmente desenfocada. Parece claro que durante la tramitación de la Ley de Divorcio de 2005 ciertos grupos de Presión, arrogándose la supuesta y exclusiva representación del sujeto colectivo "mujer", intervinieron en el debate con el claro propósito de impedir que las Cortes aprobaran una norma generosa con la custodia compartida (tal y como sí se había hecho en otros países de nuestro entorno). El resultado fue el que tenemos: una norma con muchos errores, tanto desde el punto de vista jurídico y del Derecho, como desde el punto de vista sociológico y político.

Sin embargo, ha habido voces que, desde "otro" feminismo, han expresado en tiempos recientes profundas discrepancias con los rígidos planteamientos de dichos grupos de presión oficiosamente feministas. En lo que se refiere a la custodia compartida nos parece que ha llegado el momento de renovar un debate demasiado lastrado por inercias y estereotipos tan poco racionales como engañosos. Este es nuestro propósito, enfocar el tema de la custodia compartida, y su defensa, desde una óptica feminista.

Lo que el modelo de la custodia compartida (o coparentalidad) propugna coincide con la vieja aspiración feminista: la participación igualitaria y equilibrada de ambos progenitores en la crianza de los hijos; esto es, la corresponsabilización de hombres y mujeres en la educación integral y en los cuidados primarios de los menores, algo que el modelo patriarcal precisamente establecía como un rol específicamente femenino y que, por tanto, quedaba vedado a los varones. Esto quiere decir que la filosofía de la custodia compartida es complementaria de lo que el feminismo auténtico pretendía: la liberación de la mujer de su destino supuestamente insoslayable, la maternidad, entendida como necesidad y diferencia natural en la que se cumpliría la única razón de ser y el sentido de la vida de toda mujer.

Creemos firmemente que las feministas tenemos en este momento una gran responsabilidad en la transmisión del espíritu liberador del feminismo. A menudo se difunde en el entorno mediático la idea falaz de que el feminismo lucha (o debe luchar) a favor de los intereses de las mujeres. Creemos que esto no es así. Si el feminismo como movimiento teórico ha revisado las categorías del género (qué es "hombre" y qué es "mujer") y ha puesto el acento en su carácter cultural (y construido) para desmontarlas, no podemos reducir las expectativas de dicho movimiento a la sola obtención del poder por parte de las mujeres. La liberación de la mujer pasa necesariamente por la liberación masculina, una no es posible sin la otra. Las normas de género, los roles cuya transformación hay que fomentar, afectan tanto a mujeres como a varones, y muchos de ellos los sufren, de un modo u otro, como limitaciones arbitrarias al desarrollo de su propia libertad y el crecimiento y sostén de su propia dignidad personal.

En lo que toca a la custodia compartida, es inaceptable, desde esta óptica feminista, hacer depender su aplicación como regla, tal y como ocurre en la práctica en la actualidad, de la sola decisión o autorización de la mujer. Flaco favor se nos hace si seguimos concibiendo la crianza como un territorio preferentemente femenino por naturaleza. Si no facilitamos desde las instituciones la incorporación del varón a las funciones tradicionalmente femeninas ¿qué política de género estamos haciendo? ¿Qué tipo de transformación social es la que estamos promoviendo? Las reglas de juego actuales no están resolviendo los problemas ni están dando respuesta a las aspiraciones vitales de muchos ciudadanos, no sólo varones, también muchas mujeres, que se ven así arrastradas por la espiral de roles prescrito por la tradición y paradójicamente retroalimentado por las instituciones. Por no mencionar el enorme sufrimiento que la mala resolución institucional de los conflictos familiares está generando a los menores. A nuestro entender se hace necesario una regla fuerte favorable a la custodia compartida, una nueva norma que garantice el derecho de los menores a las relaciones familiares estables e igualitarias, y también que garantice la libertad de las personas, sean mujeres u hombres, para desarrollar plenamente proyectos irrenunciables, entre ellos la filiación y la crianza, derecho-deber al que ningún padre ni madre tiene porqué renunciar, ni del que tampoco nadie, sin causa objetiva, razonable y demostrada, tiene porqué ser excluido.

EL PULSO POR LA CUSTODIA COMPARTIDA


M.ª Dolores Azaustre Garrido
Abogada de Familia y Letrada rotal
Zarraluqui – Abogados de Familia en Córdoba
Desde que se aprobó la nueva ley del divorcio (julio de 2005), señalan las estadísticas que, hasta el primer trimestre de 2.007, se produjeron en España más de 270.000 rupturas, en las que se han visto afectados más de 450.000 niños.
El divorcio es algo tan extendido en nuestros días que es urgente la divulgación de pautas conciliadoras que contribuyan a erradicar las guerras intrafamiliares que actúan como abono de una sociedad enfermiza en la que habrán de vivir nuestros pequeños.
Cada ser humano actúa de manera diferente ante las encrucijadas de la vida. Las decisiones vitales suelen estar influenciadas por nuestra cultura, la educación recibida, el propio temperamento y otras muchas circunstancias que, acompañadas de la templanza y el raciocinio, la mayor parte de las veces nos llevan a la toma de decisiones, adoptadas al menos con la esperanza de que actuamos en el camino acertado.
Sin embargo, hay veces en que la pasión ciega la razón. Y eso es fácilmente constatable ante una de las decisiones más relevantes de cualquier persona, como es el divorcio. Frente al anhelo de poner fin a una desgastada relación conyugal, asalta el miedo ante la incertidumbre de las consecuencias del cambio.
Hace años era casi impensable que la custodia de los hijos se otorgara al padre. Entonces estaban bien diferenciados los miedos de los hombres y mujeres ante el divorcio; éstas se preguntaban: ¿llegaré a fin de mes?, ¿podrán mis hijos estudiar una carrera?, ¿se seguirá pagando la hipoteca?, ¿y qué hago si se da de baja en el trabajo? ...y los hombres perdían el sueño ante interrogantes como ¿dónde viviré ahora?, ¿tendré suficiente para vivir?, ¿podré ver a mis hijos?, etc...
Sin embargo, los tiempos han cambiado y la ley también, y ahora todos esos miedos son comunes, y ya no son propios de hombres ni de mujeres. Tras la nueva ley está abierta la posibilidad de ambos progenitores de solicitar la custodia de los hijos, no siendo automática la concesión de la custodia a la madre, que llevaba aparejada la atribución del uso de la vivienda familiar y la obligación del progenitor no custodio de abonar una pensión para los hijos.
Ahora, ante un divorcio, hombre y mujer temen porque no les sea arrebatada la custodia de los hijos. Y al margen del cariño y verdadera voluntad de querer tener consigo a los hijos, hemos de ser realistas y no podemos obviar que subyace también un amplio abanico de intereses económicos (vivienda y pensiones) que hace que las pasiones se tornen desenfrenadas. Comienza así el denominado pulso por la custodia compartida.
Y uno de los efectos de la nueva regulación legal ha sido abrir un nuevo frente de batalla en los juzgados de familia, en el que, a modo de pulso devastador e hiriente, los progenitores emplean todas sus fuerzas por conseguir a los hijos, iniciándose una verdadera lucha de pasiones y sentimientos en la que con ímpetu se intenta desprestigiar al otro progenitor para ensalzar las virtudes propias.
Y aunque desde el punto de vista humano la lucha es entendible, su utilización es un gran error, pues uno de los requisitos que exige la ley para la custodia compartida es que exista buena relación entre los progenitores y que compartan similares pautas educativas. Precisamente por la falta de este requisito, han sido muchas las sentencias que han denegado la custodia compartida.
Tras la entrada en vigor de la nueva ley del divorcio, parecieron verse pronto frustradas las expectativas de que fuese real la posibilidad de custodia compartida, pues sólo con la oposición de uno de los progenitores, los tribunales entendían que al no existir consenso en esta medida eran muy escasas las posibilidades de éxito en la práctica de una custodia compartida. Ello suponía dejar al arbitrio de uno de los cónyuges la decisión, y estamos presenciando un cambio importante en la jurisprudencia, y así, son cada vez más las sentencias que, pese a la oposición de uno de los progenitores, otorgan la custodia compartida: Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, de 31 de octubre de 2006, en la que a pesar de la oposición materna se demostró la capacidad de ambos progenitores para asumir la custodia, que habían venido realizando de manera conjunta mientras el grupo familiar estuvo unido. Y en igual sentido, una Sentencia de la Audiencia Provincial de Córdoba, pese a la oposición materna, también otorga la custodia compartida, al valorar que existe madurez personal y capacidad de los padres para separar el plano de la relación de pareja de sus roles como padres.
La custodia compartida no es pues cuestión de pulsos ni de campañas de desprestigio hacia el otro progenitor. Las claves para su obtención residen en demostrar, desde la templanza y la razón, que la mejor opción para los hijos es que sigan siendo cuidados por ambos, siempre que sean igual de capaces y reúnan similares condiciones de idoneidad para desempeñar tan importante labor.

miércoles, 30 de abril de 2008

LOS NIÑOS ARMA





Mientras se “protege” al niño-soldado se “incentivan” los niños-arma.

Una cosa es el niño-soldado y otra, peor, el niño-arma. El reclutamiento y utilización de niñas y niños como soldados constituye una grave violación a sus derechos humanos, tal como se recogen en la Convención de Derechos del Niño (CDN) y su Protocolo Facultativo sobre menores en conflictos armados. Pero la guerra psicológica también es guerra.
En España, los conflictos por la custodia del menor en los divorcios, auspiciados por los poderes del Estado que abogan por la “igualdad excepcional” de la custodia compartida, incentivan el uso del niño-arma, por sus propios padres.
El niño-soldado tiene opción a defenderse, el niño-arma no la tiene. La manipulación y lavado de cerebro de un progenitor para que el niño odie al otro es un crimen. La alienación parental y el SAP constituyen una flagrante violación de los derechos del niño y de los derechos humanos, que en España se produce de forma masiva.
El niño es “un arma cargada de futuro” (vivienda, pensiones, etc.) para el custodio exclusivo “con la garantía del Estado”.
La observación es el primer método científico. En España, hoy nacen niñas que casi inmediatamente son agujereadas en sendos lóbulos de las orejas por el propio sistema sanitario público, quizá a petición de sus padres. Pese a la prohibición legal vigente de “vulnerar la integridad física de un menor”. Incumplimiento abrumador y “con la garantía del Estado” de un ramillete de leyes y derechos del menor. ¿Ha protestado algún Fiscal que tiene por misión “velar por los menores”?
Según expertos de la Universidad, más de la mitad de las sentencias de divorcio en España carecen de motivación racional para conceder la custodia exclusiva a uno de los padres. Incumplimiento abrumador de otro derecho humano y constitucional. ¿Ha protestado algún Fiscal que tiene por misión “velar por el cumplimiento de la legalidad” vigente?
Cuando en los divorcios con menores el padre y/o la madre malmeten, manipulan, lavan el cerebro, o instrumentalizan a sus propios hijos menores contra el otro ex – cónyuge, ¿con qué frecuencia relativa pide el Fiscal la declaración de desamparo del menor y/o el cambio de custodia?, ¿un caso cada mil, quizá?
Como dicen reiteradas sentencias de la Audiencia Provincial de Barcelona: “Efectivamente, es un derecho fundamental del niño mantener relaciones estrechas de afecto con sus dos progenitores, y las conductas de uno de ellos tendentes a dificultar o impedir tales relaciones, que pueden derivar en una verdadera y real enfermedad mental, el síndrome de alienación parental (SAP), deben ser objeto de especial atención por los tribunales, apartando radicalmente al niño del padre o madre que lo mantiene secuestrado psicológicamente, para facilitar la recuperación de su salud mental, como ha puesto de manifiesto la psiquiatría especializada.”
El problema es que estas sentencias son escasos oasis en el inmenso desierto de los Juzgados de Familia de España.

martes, 29 de abril de 2008


Entrevista :
JOSE MANUEL AGUILAR CUENCA
“Una actuación judicial lenta con un menor es
un maltrato”

Su libro ‘S.A.P. Síndrome de Alineación Parental. Hijos manipulados por un conyuge
para odiar al otro’ es el primer libro dedicado monográficamente a este tipo de
trastorno en idioma castellano, por lo que puede ser calificado de novedad mundial en
esta lengua. Este éxperto fue el encargado de inaugurar la ‘Jornada Informativa
sobre el Derecho de Familia: Últimas reformas legislativas’. José Manuel Aguilar Cuenca, psicólogo clínico y forense, está especializado en la evaluación y tratamiento de las patologías que se analizan en el ámbito de los tribunales. Director de investigación en Andalucía en las más importantes consultoras internacionales, participa en más de un centenar de investigaciones cada año. Ha estudiado y tratado numerosas patologías del S.A.P., de ahí su autoridad para abordar la materia.

 Para situarnos, ¿qué es el Síndrome de Alineación Parental?
 Es un asunto con el que llevamos años trabajando, y que ahora se ha puesto de moda porque los medios de comunicación se han hecho eco de varios casos en todo el Estado. Es el proceso a
través del cual uno de los progenitores que habitualmente tiene la guardacustodia de los hijos,
educa en el odio al niño contra el otro progenitor.
 ¿Cómo surge la idea del libro?
 La idea del libro surge por la práctica diaria. Todos los autores que han escrito a lo largo y ancho del mundo sobre este tema son profesionales: psiquiatras, psicólogos o forEnse, que trabajan en los tribunales dando informes a los jueces, que en la práctica diaria empezamos a observar que los niños son usados. Y además solamente se ve en el ámbito de los tribunales, eso no es ninguna patología, sino una instrumentalización, un uso, como el que utiliza un teléfono, se hace uso de los hijos para unas circustancias.
 ¿Cúales son estas circustancias y por qué surge ?
 Surge porque tienen una ganancia: los hijos son la llave de la alcancía para conseguir la
vivienda, la pensión, etcétera, y además, para conseguir venganza ‘por haberme abandonado o
que me has sido infiel’. Simplemente es una manera de meter a los hijos en la manera de los
adultos.
Nosotros en el trabajo distinguimos que cuando una familia se rompe, hay que diferenciar lo que es la relación de padre y madre, pero nunca debe interferir la de los padres con los hijos. Sin embargo, lo que se hace aquí es que los progenitores usan a los hijos para que se rompa esa relación.
Surge sencillamente en la práctica privada, de verlo una y otra y otra vez. Además, está estrechamente
relacionado con las denuncias, ya que en muchos casos se ponen falsas denuncias para que se rompa el régimen de visitas, y es algo que está continuamente presente en el día a día.
 ¿Y cual es la intención de este libro?
 Denunciar esto para evitarlo. Es decir, aquí quien realmente lo pasa mal, quien realmente se
deteriora y sufre el daño es el niño, que es usado como un objeto.
Por ello, nosotros los profesionales tenemos que proteger por encima de todo al menor. Es decir, si una pareja se separa yo no le voy a pedir razones, pero si tiene hijos hay que decirles ‘el conflicto vuestro no puede pasar a los hijos’. Debemos apartar a los hijos que ya sufren bastante con el divorcio, como para que encima meterlos en plena guerra de éste.
Entonces, si esto no se conoce los hijos seguirán sufriendo. Hoy en día, gracias a la difusión del libro en los medios de comunicación, ya la gente puede conocer mejor el tema y descubrir que ‘esto se puede denunciar, y está investigado, y tiene un nombre...’.
 ¿Cúal es el primer caso reconocido que se tiene?
 En nuestro país se habla no con estas palabras pero sí de secuestro emocional desde los años
noventa. Yo tengo sentencias de entonces, del Juzgado de Familia de Barcelona, donde se
hablaba ‘del uso de los hijos’. Éste está desde siempre, no nos lo hemos inventado, pero que
empiece a denominarse con el nombre de Síndrome de Alineación Parental, que es un nombre
sacado de la investigación americana que tiene muchísima más tradición de divorcio que
nosotros, que llevamos divorciándonos ‘sólo’ hace 25 años.
 ¿Considera que en España se actua bien legislativamente en este tema?
 No, ni muchísimo menos. Se actúa muy pocas veces, y cuando se hace de manera muy tarde.
Por ejemplo, ‘el caso de Manresa’ empezó hace cuatro años, cuando la niña tenía 4 años. Y ya en 2005 había sentencias en las que la jueza dice ‘la señora interfiere en la relación del padre con la niña’, y estamos en el 2007, y el padre sigue sin tener a la niña aunque tiene dos sentencias en seis meses en las cuales se le da la custodia, y la señora sencillamente desaparece con la niña y no pasa nada.
 ¿Eso se debe a que la señora está protegida legalmente?
 Hoy en día, y sin ninguna duda, tienen una hiperprotección hasta llegar al maltrato institucional hacia la mujer. El primero que citó el maltrato institucional fue el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid en julio del año pasado. Una actuación lenta con un menor es un maltrato.
 ¿Por ello habla usted en su libro de que el Síndrome de Alineación Parental es una nueva forma de maltrato infantil...?
 Sí, por supuesto, yo lo recojo en el libro, pero es que estamos hablando que a nivel internacional esto es un maltrato infantil. Es un maltrato emocional, dentro del ámbito del maltrato psicológico. Está el maltrato físico, el sexual, la negligencia y el psicológico, y dentro de éste el S. A. P. es un tipo.
 ¿Cuáles son las estrategias que siguen los padres?
 Las estrategias son intercedir la relación del progenitor no custodio con el hijo: no dejarle llamar por teléfono, interferir en las visitas o vacaciones, los regalos no llegan, el progenitor no
custodio no se entera de que el niño tiene una actividad en el colegio, la celebración de dobles
comuniones, etcétera...
 ¿Y cuales son los síntomas por los que lo pueden empezar a detectar los padres?
 Porque su hijo se comporta emocionalmente de manera diferente a como lo hacía antes. Antes
venía ‘alegre’ y ahora lo hace ‘tristón’, o excusas del tipo ‘es que no quiero o no puedo ir’, y eso
continua en el tiempo, y no es un momento puntual del niño, por lo que hay que ponerse en
alerta.
 ¿Y qué soluciones considera necesarias para erradicarlo?
 Primero hay que igualar derechos y deberes en los padres. Hoy en día, a la hora del divorcio las madres tienen todos los derechos y los padres todos los deberes.
Segundo el consejo de ‘propiedad’. Los hijos son propiedad del custodio, y eso no puede ser, los hijos no son propiedad de nadie. Pero aunque no lo ponga en ningún lado, son propiedad del custodio. Me vuelvo a remitir al caso de ‘Manresa’: la madre ha vuelto a desaparecer sin escolarizar a la niña.
Y en tercer lugar, hay que cambiar la cultura del divorcio. Éste tiene que ser como ya es, pero no entrar a ver si ‘le puedo pasar factura’, de ‘cómo me vengo de ti’, ‘cómo saco el máximo de dinero’. Con lo cual sería muy importante el hecho de separar custodia y liquidación de bienes. Eso sería el elemento fundamental, lo que pasa es que no se lleva a cabo.
 ¿Y cómo se puede luchar contra ello?
 Denunciándolo, conociéndolo, formándose en esta dirección, formando a los profesionales, (por
ejemplo yo he visitado ya decenas de colegios de abogados y a compañeros psicólogos), y
entendiendo que los hijos realmente no son un negocio, sino el mayor y el más sacrificado
trabajo que puede tener un padre.
 ¿España sufre mucho a nivel mundial este síndrome?
 Sin ninguna duda, estamos a la cabeza por un conjunto de medidas legislativas totalmente
desafortunadas que en el ámbito de la familia han venido a influir muchísimo, y que ha
provocado junto con la cultura que arrastramos, que es una cultura matriarcal, nos ha llevado al
momento judicial en el que nos encontramos.
 Eso se debe principalmente a que en España no existe un cultura ‘real’ de divorcio, ¿no?
 Efectivamente, falta mucha cultura de divorcio, y además la que hay es tremendamente
revanchista. Es decir, yo no me separo ‘contra’, me separo ‘de’. No hay que buscar culpas, hay
que entender que se acaba una etapa de la vida y que empieza otra, y ha que dejar atrás lo demás. ‘¿Qué ocurre?’, que dentro de eso siempre estarás vinculado con tu ex pareja porque tenéis un hijo, y eso está por encima de tus emociones, deseos y ganas de vengarte. No se puede mezclar el conflicto pareja, con el conflicto madre-padre con hijos. En definitiva, nos divorciamos de parejas, pero nunca de los hijos.
 ¿En que edad es más peligrosa esta acción de los progenitores hacia los niños?
 De cinco a doce años es el momento para construir la alineación parental. Antes de los cinco
años es muy complicado, y después de los doce está perfectamente establecida ya.
 Entonces, ¿no afecta la rebeldía de los niños en la adolescencia?
 Claro, pero ahí se aprovecha. El progenitor que está trabajándose esa alineación, la construye
antes y aprovecha la rebeldía de la adolescencia para en muchas ocasiones incluso comprar al
hijo. Y hablo de comprar: ‘Te regalo un móvil, la moto, con tal de que te vengas conmigo’,
‘déjalo que tu madre es muy exigente’, ‘que yo te dejo volver más tarde a casa’, por ejemplo.
 ¿Quiénes tienden más a realizarla, padres o madres?
 La alineación parental en nuesto país, según nuestras cifras, con investigaciones de más de 100
expedientes judiciales, se distribuyen en torno al 80 por ciento las madres y el 20 por ciento los
padres.
 ¿Hay diferencias de si se da más en niños que en niñas?
 No, se da de manera diferente. Las niñas son más agresivas y generan una alianza más estrecha
con las madres.
 ¿Cuál es el perfil de estos progenitores?
 Son de personalidad narcisista, histriónicos, dependientes..., pero no hay patologías.
 ¿Debe cambiar la Ley?
 Sí, debe proteger al menor, y que no sólo sea una frase y que se lleve a cabo. Hoy en día
protestamos más, y si estamos buscando el cambio legal es para que actúen más rápidamente con los menores. Lo que no puede ser es que tardemos cuatro años en intervenir, como el caso de
‘Manresa’ o en el de ‘Tenerife’. Ya hay juzgados que intervienen inmediatamente, nada más que
empiezan a ocurrir los primeros acontecimientos.
 ¿Considera que en España importa este síndrome?
 Comienza a importar, pero sólo a base de denunciarlo y no conformarse con la realidad social
podemos conseguir algo, sino no está dentro de las prioridades políticas.
 ¿Le ha costado encontrar una editorial para el libro?
 No, porque además fue la propia editorial la que me pidió que relatara lo que estaba pasando. Y de hecho, hoy en día las editoriales están ávidas de conocer qué es lo que está ocurriendo, porque ven que hay una demanda social en este tema. Lo que si me ha costado es que el entorno
profesional, y sobre todo la política te dejara hablar.
 Por último, ¿cómo valora estas jornadas?
 Excelentes. Ceuta está incorporando tres nuevos elementos (custodia compartida, mediación
familiar y alineación parental) que son la vanguardia hoy en día que se tratan en Derecho de
Familia, ya que es sencillamente el fututo.
El Faro Ceuta-Melilla.